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guía turística

Fiestas en Elda y Petrer

Fallas de Elda

Las Fallas de Elda se celebran anualmente la segunda semana de septiembre y duran de miércoles a domingo. Consisten en la planta y posterior quema de monumentos artísticos de madera y cartón. Los monumentos suelen constar de una alta estructura central de madera, y están enfocados sobre un lema. Están llenos de ninots, pequeños muñecos de cartón y poliuretano, que hacen referencia a lugares, actos y personajes de actualidad, a los cuales les acompañan carteles con una crítica satírica en tono de humor y protesta. Como herencia de antiguas tradiciones arraigadas en la ciudad, se tiene noticia documentada de que, en el año 1929, además de hogueras en la noche de San Juan, se plantaban fallas en Elda por iniciativa vecinal, especialmente en el Barrio Nuevo y de La Prosperidad. Estas fallas sin estructura organizada seguirían de forma más o menos visible hasta el año 1936, cuando la Guerra Civil y su posguerra abrieron un paréntesis lógico, que se cerraba en el año 1949, con los vecinos de la calle Trinquete (por entonces oficialmente del General Saliquet), que retoman la costumbre de forma regular, hasta que a instancias de los colaboradores del semanario local Valle de Elda se forma una gestora en 1958, encargada de crear la Junta Central de Fallas de San Pedro, organismo rector de la fiesta y de las comisiones falleras de la ciudad. Después vendrían la creación del cargo de Reinas de las Fallas, la Revista Oficial y tantas otras iniciativas que fueron conformando el particular y genuino carácter que tienen las fallas eldenses.

Moros y Cristianos en Peter

Los Moros y Cristianos de Petrel en honor a San Bonifacio Mártir tienen lugar del jueves al lunes del fin de semana más cercano al 14 de mayo, festividad del patrón de la población. Estas fiestas están catalogadas como de Interés Turístico Nacional desde el año 1966. De cinco días de duración, son unas de las Fiestas de Moros y Cristianos más antiguas de la provincia, teniéndose datos de éstas ya en el siglo XVII, concretamente de 1614 y unas normas ya marcadas y establecidas desde el 12 de mayo de 1822, como así se recoge en un bando municipal.